martes, 2 de septiembre de 2008

Chocolate Guajiro

Hola, me he puesto a pensar en lo caótico que puede ser mi estancia en este sitio de nubes imperfectas, llenas de pudor y de espanto, cuando salta la bruma hasta sus campos llenos de duendes paseadores. Una vez un duende me dijo que quería verme en la orilla de la fantasía, y aquí estoy, ¡He llegado! ¡He venido a ver a los duendes!
Sé que no me llaman por mi nombre sólo porque sí. Esperan algo, yo no sé que sea, su silencio los delata. Denotan cierta intriga fraudulenta. Me concreto a mirar lo que hago, sólo eso. Si soy feliz y estoy en paz entonces ¡A qué querer demostrar lo contrario! No quiero sentirme inútil, converso con las flores, con el viento, con el sauce; ellos deben tener algo que decirme; son sabios y misteriosos. Me enternece la lluvia que recorre mi piel cuando cae rodante sobre el rostro. Es el agua que se ríe de la noche, sabe que el sol le dará salida antes de ver a las estrellas, y no se inquieta, se concreta a esperar el cierre victorioso, ¡ y se ríe, y se ríe…!
Son almas, no puedo decir que defectuosas porque no lo son. Hay gente que quiere creerlo, que se emociona inventando males para que de una vez por todas pueda decir airosa… ¡Yo no soy así! ¡Me he salvado! Y a dónde podemos llegar si no a una muestra de lo que fue la trampa venidera de la serpiente. Chocolate guajiro, ¡Ay qué dulce sabor del chocolate!!! Se parece a lo que los hombres hacen después de que todo pasa…Nos muestran un sabor irresistible y saben que eso terminará en algún momento, y cuando termina, entonces todo termina; y se va, se hace cada vez más pequeño, sombrío y casi eterno. Se mete por las sienes y no se va nunca de su sitio, permanece como una ostra o sanguijuela en las neuronas, y ¿Qué nos queda? Lamentar su estadía, lamentar su intangibilidad y sus teorías cotidianas. Ahh!!! ¡¡Cómo es que no me había dado por enterada !!!!! Tantas veces que nos encontramos Ahhh!!! ¿Cómo pudo ser? ¡Pero si era un sueño!

No hay comentarios: